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Nos pasamos la vida tomando decisiones.Algunas nimias,tan insignificantes como elegir entre azúcar o sacarina y a la vez tan importantes que simbolizan muchas cosas:emociones,estados,rutinas,decepciones.En la elección está nuestra libertad,esa que a veces no sabemos proteger ni utilizar. La libertad con mayúsculas que nos hace prisioneros cuando pensamos más en los demás que en nosotros mismos.
Hay cosas en la vida que no elegimos,esas que vienen dadas desde la cuna,esas inexorables que están atrapadas en nuestro ADN.
Esas que muy difícilmente podemos cambiar y que llevamos en la mochila.Algunas nos hacen caminar màs ligeros y otras nos pesan demasiado,nos ralentizan el paso y los caminos llanos se transforman en grandes cuestas.
La capacidad para decidir está infravalorada,nos pasamos la vida tomando decisiones en milésimas de segundo,decisiones que van dibujando nuestra ruta de viaje.Ese viaje que nunca tiene retorno.
Y con cada decisión nos vamos alejando o acercando más a nuestros sueños,a nuestras metas,a nuestros seres queridos,a nuestras convicciones, a nuestros valores,a nuestras referencias.
Con cada indecisión perdemos o ganamos algo,construimos o destruimos aquello que fuimos y podremos ser.
Con cada titubeo perdemos los minutos,volcamos el reloj de arena en la playa y nos confundimos.Son los miedos que te paralizan y emborronan el cuaderno de viaje.
Blanco o negro.Arriba o abajo.Rápido o lento.Feliz o infeliz.Si o no.Playa o montaña.
Parece que cada decisión es totalmente contraria a otra hipotética que nunca tomamos, cuando la realidad es que siempre hay matices en cada paso que damos, en cada palabra que elegimos ,en cada gesto que no explicamos.
Existen playas a pie de montaña,se puede estar suspendido boca abajo a millones de kilómetros de altitud,un caracol puede ser más rápido que un lince herido…
Decidir no siempre es fácil, realmente nunca lo es.Porque en cada decisión se nos van las promesas,se nos escapan las verdades,se nos resbalan las ilusiones,se reesconden nuestras pasiones,se reinventan nuestras necedades,se desdibujan nuestras decepciones.
Lo importante es ser consecuente con cada paso dado,saber que el único responsable serás tu mismo aunque aciertes, aunque cometas errores de los que nunca se perdonan.Lo importante es saber que las decisiones no son estrictamente contrarias,a veces se complementan,a veces se echan de menos,a veces incluso van de la mano.¿Tú ya has decidido?Yo aún sigo pensando…

Ni amor ni beso

Se puede postergar un beso para cuando caduque el amor.Ya no será amor ni beso.Y se habrá perdido la esencia del momento en el que fue solo eso.

Se puede postergar la vida y hasta alejar los momentos,se pueden refrenar los pasos,se pueden esconder deseos,se pueden vivir mil mentiras mientras otros esperan su desvelo.

Se pueden disfrazar las palabras,se pueden sepultar sentimientos,se pueden acallar las voces,se pueden silenciar los besos.

Se pueden reescribir historias,se pueden terminar los cuentos,se pueden olvidar los sueños,se pueden destruir los gestos.

Se pueden apagar las luces,se pueden perder las estrellas,se pueden romper las reglas,se pueden empañar las escenas.

Se puede postergar un beso para cuando caduque el amor.Entonces ya no será amor ni beso.

Interminable

Entrelazó su lengua húmeda con su boca sedienta. Una fantasía de las que duran un solo instante.
El pulso veloz y la respiración entre cortada.Agitados.Más cerca. Aún necesita menos distancia para aplacar ese deseo que se queda flotando en el aire.
No hay límites.
Nadie los pone cuando el fuego ya abrasa vivamente.Ni pausas para volver a besarse repetidamente.Es uno de esos besos largos,de los que nunca terminan.Interminable como los dulces sueños de media noche.

Efímero

Y entonces,se ruborizó.Se le subieron los colores y se difuminaron como el carboncillo en un lienzo desgastado.Sintió que había descubierto su secreto,y lo dejaba al aire,sin abrigo ni guarida.Había necesitado muy poco tiempo para interpretar cada una de las señales y códigos, para entender que aquella admiración era algo más que un sentimiento pasajero.Sí,era un sentimiento noble de los que te hacen sonreír constantemente sin motivo aparente,de los que te hacen ver lo mejor de cada persona,de los que te dan la necesidad  de parar el reloj para saborear cada conversación,cada gesto;la idealización en estado puro.Era el estado mental del “tira y afloja” emocional,la sensación dubitativa y el miedo a leer erróneamente entre líneas.La efusividad vestida de gala,las ganas de compartir instantes,la sensación de traspasar fronteras.
Una novedad inconsciente, un juego adictivo que atrapa,una soledad disfrazada de anhelo.
Y en su inocencia le escribió una carta, esas que nunca se deben firmar ni entregar en mano.Esas que te condenan o te silencian para siempre.Esas que te desnudan y te hacen eternamente vulnerable. La escribió con su caligrafía infantiloide y ella la borró con su indiferencia y su silencio perpetuo.
Aquel niño creció creyendo que las palabras nos esclavizan
eternamente.Nunca aprendió que  lo que uno dice puede ser tan verdadero pero tan efímero como el primer amor.

En el camino

A veces aparecen personas en tu camino,personas que de primeras no encajarían en el puzle de tu vida ni haciendo trampas ni duplicando las piezas. Entonces te sorprenden,se sacan de la chistera una magia de las que atrapan hasta el final,de las que no te dejan mirar atrás para arrepentirte y en ese momento te hacen gracia,con un solo guiño te pueden hacer cosquillas en el alma y pasearse por tu mundo como si ya hubiesen estado antes. Son personas que te dan paz,sosiego mientras tú escuchas embobado porque te convencen,porque creen en lo que dicen y lo demuestran con hechos. Se le llama coherencia, adoro a las personas coherentes.
Son personas nobles y empáticas,la falta de empatía emborrona el mundo…por eso brillan aun más y cuando aparecen siempre es  para quedarse,escucharte y valorar lo que uno no es capaz de hacer sobre si mismo.
Son personas que te dan un pellizquito en el ego y hacen florecer lo mejor de ti mismo. Son como el agua,muy necesarios…
Empiezan silenciosos,y poco a poco van ganando terreno,se acercan lentamente… pero cuando están limitando tu espacio saben volver sus pasos impertérritos.
Son personas con buen sentido del humor que encajan con acierto los derechazos de cualquier boxeador experto.
Son observadores,les gusta fijarse en los detalles y pulirlos,hablar y decir en bonito y transmitir también lo bello.
Son especiales,y a veces muy tímidos pero seguros de sí mismos. Aunque tremendamente locuaces. Aparecen y te desarman por inusuales y te agradan por incondicionales.
Te enseñan,te muestran,te guían,te retan…y te dicen la palabra exacta para quedarse definitivamente.

SIN VERMUT

La navidad había llegado. El frío había congelado en la memoria todas aquellas estampas de un año lleno de sobresaltos y sensaciones nuevas. Había pasado más de un año pero aun seguía recordando aquella noche en la que las calles de la ciudad se apagaron para esconder lo que nadie podría saber nunca.

Ella olvidó por un momento las ataduras de los años, las obligaciones de los que tienen que ser siempre perfectos. Prefirió soñar y sentir las cosquillas de la adolescencia, mirar y que una mirada le arañase el alma. Prefirió colorear los huecos que deja la falta de emociones en un otoño diferente, en una noche diferente, entre las calles de un Madrid que también parecía diferente. Su mente y su cuerpo volvieron al escenario de una taberna antigua, donde la madera y el hierro fueron testigos en un escenario cotidiano.

No se conocían, nadie lo hubiese imaginado nunca. Porque en pocos minutos supieron sentir ese miedo que te hacen sentir las emociones incontroladas. El miedo dulce de sentir que quien tienes enfrente puede desnudarte en un segundo sabiendo los puntos más frágiles de tu cuerpo, un miedo que te impulsa a agarrarte a esa persona y abrazarla muy fuerte para que no se escape nunca. Ese miedo que teme que se acaben los minutos y que solo lucha porque se detenga el tiempo para saborear aquel instante que conecta mundos tan distintos.

Y un año después le seguían asaltando los pensamientos sobre qué  hubiera sido de aquella historia si ella lo hubiese agarrado tan fuerte que él  jamás hubiese deseado marcharse.

Pero la realidad a veces se idealiza y la pasión a veces no es suficiente para cambiar el rumbo de una vida entera. No es suficiente para lanzarse al mar sin saber nadar, no es suficiente para volar sin alas. No es suficiente, sobre todo si entiendes  que en el mar no había suficiente agua, durante el vuelo no había suficiente aire para respirar y en el corazón de aquel chico no había suficiente amor como para hablar para siempre  el mismo idioma que los dos entendían.

Aunque aquella noche mágica no necesitaron traductores: hablaron el idioma del corazón, el idioma de los besos que se retuercen y te encogen las entrañas, el idioma de las manos que se entrelazan sin querer  separarse jamás, un idioma tan universal….que no había excusas para dibujar fronteras en el suelo de aquel  bar desgastado.

No bebieron vermut, no hubo excusas para creer que el alcohol estaba nublando sus mentes y estaba enlazando sus miradas como si un imán no las dejase desconectarse.

Hubo música, una música que solo ellos escuchaban mientras se admiraban embobados, mientras leían entre líneas que aquello que estaban experimentando era único y posiblemente irrepetible.

En lo de irrepetible no se equivocaron, el  ser humano sabe cuando algo no volverá, sabe cuando cavar una fosa para esconder los sentimientos y taparlos y sellarlos con la indiferencia para no sufrir.

Y solo en las noches en la soledad más pudorosa ellos recuerdan aquella energía poderosa, aquellos labios a punto de fundirse para besarse a cada segundo, en cada farola, a las puertas de cada edificio de una ciudad que se convertía en testigo de algo hermoso: la fuerza de los sentimientos humanos. Una fuerza efímera pero que se repite cada noche en sus memorias cuando piensan en lo que pudo ser y no fue.

Tras un whassap sus ojos marrones se llenaron de lágrimas pero siempre con la misma  sonrisa  pícara que él  recordará para siempre.

 

Y al final la vida va de eso:de emociones,de sentimientos encontrados..
De caminos sinuosos y caminos rectos.
De sueños grandes y metas pequeñas.
De quererse mucho y odiarse a medias.
De subir a la cima y bajar sin pena.
De colorear mapas y cruzar carreteras.
De llorar en silencio y reír sin vergüenza.
Va de miedos interiores e historias secretas.
Va de idas y venidas.
De saborear los tramos y observar estrellas.
Va de música en directo,de baladas tristes y melodías bellas.
De sorpresas gratas y preguntas sin respuesta.
Va de besos tiernos y bofetadas recias.
Va de tirarse al vacío, de atarse muy fuerte a la cuerda.
De bailar cuando nadie mira.
De cantar si el cielo te deja.
Va de jugar al escondite y soñar sin que nadie te vea.
Va de sexo incontrolado y cientos de moralejas.
Va de detalles ínfimos, va de sonrisas ajenas.
La vida va y yo…voy de la mano con ella…

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